La Araucanía está sobre una de las zonas volcánicas más activas del planeta, y eso tiene una consecuencia agradable: el agua caliente brota sola por todas partes. Alrededor de Pucón hay decenas de vertientes termales, desde pozones rústicos entre piedras de río hasta complejos con piscinas escalonadas en medio del bosque nativo.
Este tour combina las dos cosas que la gente busca sin saber que las busca: conocer la zona sin conducir, y terminar el día metido en agua a treinta y tantos grados con el bosque alrededor.
Cómo es la jornada
La primera parte es de recorrido: miradores del lago Villarrica, paisaje volcánico, los caminos que rodean Pucón y que cuesta encontrar por cuenta propia. Se para donde vale la pena parar, no donde toca por horario.
La segunda parte es la que da nombre al tour. Se llega a las termas y el resto de la tarde es tuyo: alternar entre pozas de distinta temperatura, salir al fresco, volver a entrar. Nada que cumplir, ningún grupo que seguir.
Qué exigencia tiene
Ninguna. Es la excursión más suave del catálogo y funciona para casi cualquiera: familias con niños, gente mayor, quien llega molido del volcán del día anterior o quien simplemente no vino al sur a sufrir.
Las caminatas, si las hay, son cortas y opcionales. La mayor parte del día es traslado cómodo y agua caliente.
Cuándo ir
Todo el año, y este es de los pocos tours donde el mal tiempo no arruina nada — al contrario. Meterse en agua termal con lluvia fría cayendo encima, o con nieve alrededor en invierno, es bastante mejor que hacerlo en un día de sol. Si te toca un día gris en Pucón, este es el plan.
Qué llevar
- Traje de baño y toalla
- Sandalias o chanclas para andar entre pozas
- Ropa de recambio, sobre todo en invierno
- Una bolsa para lo mojado
- Chaqueta de abrigo para las paradas del recorrido
Conviene dejar en el hotel los objetos de valor y las joyas: el agua termal es mineralizada y ennegrece la plata.
Preguntas frecuentes
¿Sirve para ir con niños?
Sí, es probablemente el tour más apto para familias de todo el catálogo. Las pozas tienen temperaturas distintas y siempre hay alguna templada.
¿Qué temperatura tiene el agua?
Depende de la poza. En un mismo recinto suele haber desde tibias hasta cercanas a los 40 °C, y la gracia está en ir alternando.
¿Se puede hacer si llueve?
Sí, y muchos lo prefieren. Estar en agua caliente al aire libre bajo la lluvia es parte del atractivo.
¿Hay que saber nadar?
No. Son piscinas termales poco profundas pensadas para estar sentado, no para nadar.
¿Puedo hacerlo el mismo día que llego a Pucón?
Perfectamente. Es un plan de bajo esfuerzo y buena manera de entrar en calor con la zona.





